Samuel Berlinski. “Destinar recursos a la primera infancia quizá sea una de las mejores inversiones”.

DHumanos. Anualmente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presenta un estudio en profundidad sobre un tema de interés para América Latina y el Caribe, enmarcado en la serie Desarrollo en las Américas (DIA, por sus siglas en inglés), publicación insignia de la institución. En 2016 el estudio se ha centrado en la infancia y, muy especialmente, en un período crucial para el posterior desarrollo del niño, así como para su proceso de aprendizaje.

Samuel-Berlinski-Aulas-Verdes_DHumanos_ProNoticias_300x300El informe, titulado Los primeros años: el bienestar infantil y el papel de las políticas públicas, resume el trabajo de tres años de 60 investigadores del BID, dirigidos por Samuel Berlinski y Norbert Schady. En este estudio los investigadores analizan en profundidad y evalúan esta fase, y elaboran propuestas de acción concretas.

Presentado hace unas semanas en Madrid, en la Casa de América, el informe del BID aboga por invertir de forma eficaz en la primera infancia, y mejorar las políticas públicas en este ámbito para determinar el bienestar de los niños.

Sobre la investigación realizada y sobre las conclusiones que se desprenden de este estudio, ProNoticias conversa con Samuel Berlinski, uno de sus coordinadores y editores.

. ¿Cuál es el universo analizado?

El estudio se centra en el desarrollo infantil, específicamente en el período de 0 a 8 años de edad, en los países de América Latina y el Caribe.

. ¿Cómo realizaron la investigación?

El estudio se nutre de la investigación que se realiza dentro del BID en temas de desarrollo infantil y en el aporte de un grupo de expertos internacionales en el tema. La publicación resume el estado del conocimiento en este área para los países de América Latina y el Caribe con el objetivo de orientar las políticas públicas sobre desarrollo infantil en la región.

. ¿Con qué medios han contado para llevarla a cabo?

La investigación se realiza mayormente con empleados de planta del Banco y con un presupuesto adicional destinado a realizar estudios en áreas claves del informe.

. ¿Con qué dificultades se han encontrado en su investigación estos tres años?

El mayor desafío es que en la región no se recolecta información sobre desarrollo infantil (como, por ejemplo, desarrollo cognitivo, lenguaje o desarrollo emocional) en forma representativa y sistemática. Esto es desafortunado porque resulta sumamente difícil tomar decisiones de políticas en la primera infancia sin conocer las características y evolución de los indicadores básicos de desarrollo infantil.

. ¿Qué variables han estudiado y por qué?

Presentamos una fotografía sobre el estado del desarrollo infantil en la región basada en la información disponible sobre mortalidad infantil, desnutrición infantil y desarrollo cognitivo, del lenguaje, motriz y emocional. Estudiamos qué políticas pueden adoptar los gobiernos para modificar los comportamientos y las prácticas de crianza en los hogares, los jardines de cuidado infantil y las escuelas.

. ¿Cuáles son las principales conclusiones a que ha llegado el estudio?

La salud infantil en América Latina y el Caribe ha progresado notablemente en las últimas décadas. La región ha disminuido sustancialmente su mortalidad infantil y desnutrición crónica. Sin embargo, otras medidas del desarrollo infantil presentan una imagen más desalentadora de la región. Diversos estudios para América Latina y el Caribe demuestran que hay retrasos sustanciales en el desarrollo cognitivo y del lenguaje particularmente entre los niños más pobres.

Destinar recursos a la primera infancia quizá sea una de las mejores inversiones que un gobierno puede hacer.  Sin embargo, en comparación con los países desarrollados y con los gastos destinados a etapas posteriores del ciclo de vida, los países de América Latina y el Caribe gastan muy poco en los primeros años. En la región, por cada dólar invertido en un niño menor de 5 años, se gastan más de tres dólares en uno de entre 6 y 11 años.

A primera vista, estas cifras indicarían que los países de la región sencillamente tienen que gastar más en los niños.  Hasta cierto punto, esto es verdad: los gobiernos no gastan suficiente en la primera infancia. Sin embargo, el aumento del gasto no contribuirá sustancialmente a solucionar los rezagos en el desarrollo durante la infancia si los recursos no se emplean de manera apropiada. Concretamente, lo fundamental es la calidad de los servicios destinados a los niños más pequeños.

. ¿A quién va destinado este informe?

El estudio tiene como objetivo  principal influenciar la política pública hacia la primera infancia en la región. Por lo tanto, apunta hacia los hacedores de política, pero también hacia los académicos y otros expertos que asesoran a los gobiernos.

. ¿Cómo ha sido recibido este análisis por los principales agentes implicados?

A lo largo de la región existen iniciativas importantes de desarrollo infantil y el informe ha sido bienvenido por aquellos que, como nosotros en el BID, creen que el desarrollo en la primera infancia es un derecho fundamental de los niños y un pilar del desarrollo económico y social para América Latina y el Caribe.

. ¿En qué medida son aplicables y realizables las medidas que propone  este estudio?

Para los gobiernos, lo más importante hoy en día es centrarse en proveer servicios de calidad. El camino por delante no es fácil. Mejorar la calidad es un trabajo mucho más complejo que mejorar el acceso a los servicios. Asegurarse de que todos los niños de la región puedan desarrollarse en todo su potencial requerirá un esfuerzo sostenido. Sin embargo, tanto por motivos de equidad como de productividad a largo plazo, se trata de un esfuerzo que la región no puede darse el lujo de ignorar.

. ¿Qué significa en estos momentos para América Latina y el Caribe invertir en la infancia, y, especialmente, en los primeros años del niño?

Los responsables de las políticas de América Latina y el Caribe se enfrentan a un gran desafío económico y moral. Deben encontrar la mejor manera de invertir en su recurso más preciado: sus niños. El reto más grande seguramente será identificar cómo proveer servicios de calidad a quienes más lo necesitan en forma costo-efectiva.