Oriol Mitjá. La lucha por erradicar el pian.

MediFarmacia. En 2010, Oriol Mitjà, médico español del Instituto de Salud Global (IS Global), aterrizó en la pequeña isla de Lihir, en Papúa Nueva Guinea. Allí encontró que la mayoría de sus 18.000 habitantes viven en la miseria, afectados por enfermedades ancestrales. Una de esas enfermedades era desconocida entonces para él. Se trata del pian, una patología especialmente grave, provocada por una bacteria que borra los rostros de los individuos y les deforma las piernas. A partir de ese momento, Mitjà dedicó todos sus esfuerzos a investigar sobre la enfermedad y a erradicarla, algo que puede llegar a lograr.

En 2012, el investigador publicó en la revista The Lancet los resultados de su primer ensayo clínico realizado en Lihir, y recientemente en The New England Journal of Medicine la estrategia emprendida para erradicar la enfermedad. ProNoticias conversa con el doctor Mitjá en Papúa Nueva Guinea, en el hospital de la isla de Lihir donde trabaja, sobre el pian, sobre los avances realizados en la investigación, y sobre los pronósticos  de futuro de una enfermedad que afecta a 500.000 personas en 13 países de África, el sudeste asiático, y el Pacífico occidental.

. ¿Cómo fue su primer abordaje del pian?

Cuando llegué a la isla de Lihir por primera vez y empecé a visitar pacientes en el  hospital, recuerdo que uno de los primeros fue un niño que lloraba mucho porque tenía una úlcera en la pierna. Yo nunca había visto nada igual y ese fue mi primer contacto con la enfermedad. El personal local me dijo que era pian, y que en la isla era muy frecuente, sobre todo en los niños. Ahí empezó mi interés.

. ¿Cómo se contrae la enfermedad?

El pian se contagia por contacto directo o indirecto. Por ejemplo, cuando mi piel entra en contacto con una úlcera, o con objetos que hayan estado en contacto con ésta, como por ejemplo, ropa, sabanas…, etc.

. ¿Por qué afecta especialmente a los niños?

El pian afecta sobre todo a los niños, porque son más susceptibles a la infección. En primer lugar, los niños andan descalzos y se hacen pequeños cortes en los pies y las piernas, lo que facilita la entrada de la bacteria. Segundo, los niños están a menudo en contacto directo con otros niños mientras juegan o duermen en la misma cama, y se contagian. Además los adultos logran desarrollar una inmunidad parcial que les protege.

. ¿Cómo descubrió que una pastilla de azitromizina -un antibiótico contra la otitis y la bronquitis- era el remedio?

En los años 50 ya hubo una campaña para erradicar la enfermedad administrando inyecciones de penicilina. La verdad es que estuvo cerca de conseguirse la erradicación, pero el hecho de que fueran inyecciones dificultó el acceso del remedio a muchas zonas, y también que se pudiera administrar a los más pequeños. Empezamos a hacer pruebas con la azitromizina, un antibiótico efectivo contra las infecciones, barato y fácilmente administrable en pastillas, y las pruebas tuvieron éxito.

. ¿En cuánto tiempo es efectivo el tratamiento?, ¿Tiene efectos secundarios?

La azitromizina es efectiva desde que el paciente toma la pastilla, y los efectos son visibles a los pocos días. Nosotros hacemos el seguimiento a las 2 semanas aproximadamente, y podemos comprobar que las úlceras más pequeñas, o menos profundas, ya se han convertido en cicatrices, y las más graves han visto reducido su tamaño y profundidad considerablemente. Estas últimas acaban desapareciendo en unos días más, dependiendo de la gravedad de la lesión.

. ¿El bajo coste de la azitromizina facilita el tratamiento de la enfermedad, y su posterior erradicación en todo el planeta, o la ecuación no es tan sencilla?  

El hecho de que la pastilla sea tan barata es clave para que la OMS haya podido fijar el objetivo de erradicar la enfermedad el año 2020. Acabar con el pian presenta muchas dificultades, como que se encuentra en zonas muy remotas dificultando eso su distribución, que afecta a gente con poca visibilidad, que no amenaza al primer mundo, que no es muy conocida… Al menos, el hecho de que por cada euro que recibimos podamos curar a un niño es un factor clave que juega a nuestro favor, sobre todo teniendo en cuenta la escasez de recursos económicos que tenemos.

. La Organización Mundial de la Salud ha lanzado como usted comenta una campaña para erradicar el pian de aquí a 2020. ¿En qué consiste esta campaña?

La pequeña isla de Lihir nos ha servido para probar la eficacia de la azitromizina, así como también de los métodos para detectar la enfermedad, y de los efectos de las rondas de administración masiva de las pastillas por todos los poblados. La campaña de la OMS se basa en extender esta administración masiva por el resto de zonas afectadas de los demás países.

. ¿En 2020 se habrá logrado esta meta?

En Papúa Nueva Guinea estamos trabajando entre 10 y 12 horas diarias, de lunes a sábado, para que así sea. De todas formas, creemos que la fecha no es lo más importante, lo realmente trascendente e histórico será poder conseguirlo, aunque siempre es interesante intentar acotar en el tiempo este tipo de objetivos. Debemos recordar que el hecho de erradicar una enfermedad del planeta es algo tan ambicioso, que solamente ha podido lograrse con anterioridad una vez en la historia, y fue con la viruela.

. ¿Con qué problemas y obstáculos se ha encontrado en todo este proceso?

Los problemas han sido de lo más variado, pero sobre todo los agruparía en dos tipos: problemas políticos y problemas económicos. Papúa Nueva Guinea no es un país especialmente avanzado administrativamente, y tampoco en dar facilidades a investigadores extranjeros. Es un país en desarrollo y hemos tenido que pelear con algunas administraciones oficiales, y no oficiales, para poder llevar a cabo nuestros planes. Los problemas de tipo económico son más obvios, ya que, de momento, nuestra financiación depende de las aportaciones y donaciones que nos hacen pequeñas organizaciones,  y, sobre todo, de anónimos particulares, que entran en nuestra página web www.pian.isglobal.org, y aportan lo que pueden.

. ¿Cómo es su día a día en este momento?

Actualmente, vivo la mitad del tiempo en Papúa Nueva Guinea, y la otra mitad en Badalona. El tiempo que estoy en Papúa trabajo en el hospital de la isla, desde el cual sigo visitando pacientes (cada vez menos), y, sobre todo, investigando sobre el pian, y la forma más efectiva para lograr su erradicación, así como buscando la colaboración de socios, empresas e instituciones de cualquier tipo y país  que nos puedan ayudar. Así como en Papúa, mi día a día transcurre en el hospital, y es un trabajo llevado a cabo más sobre el campo, en Badalona, mi trabajo es sobre todo dar soporte a estudiantes, escribir publicaciones sobre el pian, seguir coordinando a mi equipo de Papúa por email y Skype, y aparecer en los medios cuando me es posible para dar a la enfermedad y al proyecto de erradicación toda la visibilidad que merece, y así conseguir también la atención de la gente y más ayudas económicas.