José María Pérez, “Peridis”. Más que un escritor.

ProCiencia. José María Pérez, “Peridis”, no necesita presentación. Es de sobras conocido por todos. Desde hace cuarenta años nos ameniza el día con la tira de viñetas que publica en el diario El País. Que es un gran dibujante, es cierto. Que es un gran escritor, también. Sin embargo, esta faceta, quizás, no todo el mundo la conozca, pese al éxito obtenido hace dos años con la novela Esperando al rey.

Estos días regresa a la palestra literaria con La maldición de la reina Leonor, su nueva obra, publicada por Espasa, donde vuelve a poner de manifiesto sus dotes como escritor. En esta nueva novela histórica recrea el reino de Alfonso VIII de Castilla, cuatro décadas –cuarenta años- fundamentales en la Historia de España.

Cuarenta años de reinado de Alfonso VIII, cuarenta años de Dictadura, cuarenta años publicando viñetas, y cuarenta años de democracia en España.

¿Es una cifra simbólica o simplemente casualidad?

Quizás no sea una casualidad, pero me inclino más por los cuarenta años de la bíblica travesía del desierto, viviendo para después contarlo o escribirlo porque he necesitado un largo período de maduración y buenas dosis de audacia para atreverme a escribir novelas. No es lo mismo poner la palabra para contar el Románico en unas series televisivas que utilizar la escritura para contar el mundo en el que se desarrolló este arte primoroso.

¿Qué tenía de especial para usted el reinado de Alfonso VIII y la figura de la reina Leonor para retratarlos en una novela?

Fue un reinado largo en que se repoblaron muchas comarcas del norte peninsular, se fundaron villas a las que se concedieron fueros y se construyeron muchos de los monumentos que todavía permanecen en pie. Durante este reinado se fundó la primera Universidad española en Palencia y con la victoria en las Navas de Tolosa se dio el impulso definitivo a la Reconquista.

La protagonista es Leonor de Plantagenet, una reina inglesa, poco conocida para los españoles, pero sin embargo muy importante en nuestra Historia. ¿Por qué cayó en el olvido?

Quizás porque “solo” fue reina consorte y no se vio envuelta en ningún escándalo, como le ocurrió a su madre Leonor de Aquitania. Pero construyó el Monasterio de Las Huelgas de Burgos y dio inicio a la Catedral de Cuenca. Trajo la corte de los Trovadores a Castilla y tuvo un papel muy importante como consejera del rey, como madre de cuatro reinas, entre ellas Blanca de Castilla, que reinó en Francia. Y fue abuela de San Luis de los Franceses y San Fernando de Castilla y León.

¿En qué consistía la maldición de la reina Leonor que da origen al título de la novela?

Era una maldición que pesaba sobre los Plantagenet, cuyos primogénitos morían sin llegar a reinar, a causa de los pecados de los padres.

 ¿Cuál fue el legado de la reina Leonor?

Construyó el Monasterio de Las Huelgas de Burgos y dio inicio a la Catedral de Cuenca. Trajo la corte de los Trovadores a Castilla y tuvo un papel muy importante como consejera del rey, como madre de cuatro reinas entre ellas Blanca de Castilla, que reinó en Francia. Y fue abuela de San Luis de los Franceses y San Fernando de Castilla y León.

¿La España de Alfonso VIII y Leonor Plantagenet era muy diferente de la España actual?

Tan diferente como un niño de 10 años como toda la familia de un adulto de 50.

Después de 40 años dibujando una tira diaria en el diario El País, ¿qué le queda por contar?, ¿Qué le gustaría dibujar?

Todo lo que pase en los próximos 20 años, siempre que la vida que me quede valga la pena vivirse. Me gustaría dibujar todavía la viñeta en el año 2036, justo 100 años después de la Guerra Civil.

Una de las peores viñetas que se puede dibujar en estos momentos es la del desempleo, pero usted, lejos de quedarse contemplando el paisaje, hace años se puso manos a la obra, y creó el programa Lanzaderas de Empleo, que han logrado reincorporar al mundo laboral a miles de personas en toda España. ¿Qué son y en qué consisten las lanzaderas de empleo?

Una lanzadera es un equipo de personas desempleadas que acuden de forma voluntaria y gratuita a una lanzadera; guiados por un coordinador o coordinadora entrenan una nueva búsqueda de empleo: visible, activa y solidaria. No hay competencia entre ellos, sino que se ayudan unos otros a buscar trabajo;  complementan sus conocimientos, refuerzan habilidades y competencias transversales, y conocen nuevas herramientas de empleabilidad que hoy en día son fundamentales en las nuevas coordenadas laborales.

¿Cómo surgió la idea de poner en marcha estas lanzaderas?

Porque estaba harto de escuchar a políticos y columnistas diciendo que teníamos en paro a la generación mejor preparada de nuestra historia, pero no veía propuestas innovadoras por ninguna parte. Entonces me dije, ¿por qué no creamos condiciones para que se puedan ayudar unos a otros?

Las lanzaderas se han ido extendiendo por España y hoy son un instrumento increíblemente eficaz. ¿Deberían los gestores públicos hablar menos, y tomar ejemplo?

Comenzaron a funcionar en el año 2013 con cinco lanzaderas, con cinco experiencias piloto. Una de ellas en Aguilar de Campoo, con la Fundación Profesor Uría; y cuatro en  Cantabria, gracias a que Ángeles Sopeña, entonces Directora General del ENCAM, incorporó el proyecto y asignó fondos a las cuatro primeras lanzaderas.

Posteriormente, las lanzaderas se han ido implantando progresivamente por todo el país, por todas las Comunidades Autónomas (incluidas las islas Baleares y Canarias, incluidas las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla) como una estrategia público-privada en la lucha contra el desempleo en la que involucramos a diferentes administraciones públicas (Gobiernos Regionales, Diputaciones Provinciales, Ayuntamientos) y entidades privadas, especialmente Fundación Telefónica, que se ha convertido en nuestro mayor socio colaborador.

Además, Fundación Santa María la Real ha sido asignada como entidad beneficiaria del Fondo Social Europeo, lo que nos permitirá hacer más de 500 lanzaderas por todo el país hasta finales de 2019. Esto supone un gran espaldarazo a nuestro programa, un gran reconocimiento a una iniciativa innovadora y de compromiso social que está registrando buenos resultados.

 ¿Qué supone para usted la Fundación Santa María la Real, de la que es presidente?

Es mi aportación de toda una vida a la demostración de que el patrimonio no sólo es nuestra memoria, sino que supone una enorme riqueza y una extraordinaria fuente de empleo y de conocimiento.

Ha donado toda su obra –14.000 viñetas, 10.000 bocetos, los dibujos de su etapa de estudiante, algunas cartas, fotografías, planos de arquitectura, etc.- a la Biblioteca Nacional. ¿Es otro gesto de generosidad por su parte?

Es egoísmo puro y duro porque mis dibujos no se dispersarán y estarán en las mejores manos posibles a disposición de los investigadores.

Usted ilustró la Transición y ahora la Postdemocracia. ¿Qué período le parece más fructífero para un caricaturista?

Para un humorista, la Transición, porque nos estábamos jugando el todo por el todo y para mí fue la posibilidad de poder hacer caricatura política que era una de mis grandes pasiones.

¿Cuál es su próximo proyecto?

Estamos poniendo en marcha con el Círculo de Empresarios el proyecto “12 + Tú” para los jóvenes que ni estudian ni trabajan, que sigue la filosofía y la estela de las Lanzaderas, pero adaptado a este colectivo de jóvenes con más necesidades.

. Ahora le pregunto al arquitecto. ¿Cómo diseñamos y construimos un mundo mejor?

Arrimando el hombro y dando cada uno lo mejor de nosotros mismos.

. ¿Desea añadir algo más?

Sí, trasladar a todo el equipo mi agradecimiento  por darme esta oportunidad, por dejarme contar estas cosas a las que he dedicado mi vida.